Cómetelo a besos. Guía práctica para acompañar a tu bebé en su desarrollo

La llegada de un bebé a tu vida lo cambia todo. Transforma tu mundo y comienzas a ver todo lo que te rodea de forma diferente. Te das cuenta de que tu vida ya no es solo tuya, de que tu tiempo ya no es para ti y que las actividades a las que te dedicabas quizás deban cambiar, sino radicalmente, sí que en gran medida. Se que leer esto puede hacer que salten todas tus alarmas si aún no te has estrenado en esto de ser madre y estás esperando tu primer bebé. Sí, agárrate fuerte que vienen curvas, pero créeme podrás con todo incluso cuando sientas que no puedes más.

«Los primeros cuatro meses de vida especialmente estate bien pegado a él o ella. Junto a ti no puede faltarle de nada. Mírale y háblale con cariño. La vida ha puesto en tus manos un milagro.»

Ser madre es un acto de amor y de valentía. Si has entregado tu cuerpo para que se forme la vida de otro ser y has sido capaz de pasar por el acto brutal de dar a luz: eres una heroína. Y cuando lo tengas en tus brazos seguirás siéndolo, y con cada meta que alcancéis juntos tus poderes continuarán aumentando, porque lo que eres capaz de conseguir solo está en manos del amor de una súper mamá. ¡Ojo! Las súper mamás no son aquellas que cuidan de su bebé, de su casa, de su trabajo y de su cuerpo, como si todo se tratase de un decorado de película. Las súper mamás son mamás reales como la vida misma. Habrá días en que mires a tu alrededor y sientas que un tornado ha pasado por casa, habrá días en que prefieras no mirarte al espejo porque sigues en pijama a media tarde y aún no has podido ducharte, habrá días en que tengas tanto sueño que suplicarás por dormir una hora tranquila. Pero esos mismos días estarán repletos de momentos únicos, que a penas ocurrirán unas pocas veces, porque el tiempo es fugaz, no hay forma de atraparlo y nunca volverás a experimentarlos, así que disfruta: goza de sus primeras sonrisas, de todo sus primeros logros, de observarlo cuando duerme, de sentir la paz que existe en esos momentos en los que mama.

«Desde un punto de vista biológico, afecto, para un ser humano recién nacido, significa contacto en la piel. Ser tocado y, más aún, ser bien tocado es pues ser amado.»

Hay un dicho popular que dice que los bebés no vienen con un manual bajo el brazo y es cierto, ojalá tuviésemos las respuestas a muchas de las cuestiones que se nos plantean cuando les vemos llorar sin saber porqué. Sí, los bebés no vienen con manual, pero este libro va a ser la guía que necesitas.

Un bebé necesita dormir bien, sentirse satisfecho con su alimentación, mantener una higiene correcta y amor, muchísimo amor. Pero también una correcta estimulación que lo convierta en un súper bebé, y que desde sus primeras etapas de crecimiento evite que contraiga dificultades de desarrollo y aprendizaje con las que lidiará el resto de su vida.

«Un aspecto bellísimo de la lactancia materna es el contacto de los ojos del bebé con los ojos de su madre. Este encuentro visual tiene una profundidad sin límites y construye relación y vínculo.»

Esta guía está estructurada en nueve puntos diferentes:

  • Porqué las primeras experiencias son claves para el futuro.
  • Cómo descubrirle su cuerpo y transmitir afecto.
  • Cómo favorecer una lactancia ideal.
  • Cómo hacer del movimiento el estímulo más poderoso.
  • Cómo la visión es motor del desarrollo.
  • Cómo respirar bien es esencial para su vida.
  • Cómo ayudarlo a despertar sus manos.
  • Cómo facilitar el desarrollo del lenguaje expresivo.
  • Cómo acompañar el desarrollo en el primer año.

En cada punto encontramos información muy interesante con cada tema a tratar, además de recomendaciones «¿Qué puedes hacer?, ¿Qué le ayuda?» y a continuación: «¿Qué no le ayuda?». Por lo que esta guía te ayudará enormemente dándote los buenos consejos que vas a necesitar, sobre todo en los primeros meses de vida, aunque es extensible a todo el primer año de vida de tu bebé.

Mamá, papá. Relajaos. Vais hacerlo bien.

Una hoja de ruta para padres y madres recientes, con claves sencillas para cuidar la salud y los hábitos de tu bebé.

Comerte a besos a tu bebé, disfrutar de la calma de estar juntos, los comienzos del juego…hay aprendizajes que vienen solos. Sin embargo, ¿sabías que tocar las manos de tu bebé favorece la lactancia? ¿Y que un recién nacido se siente querido a través del tacto? ¿Has observado que cuanto más se mueve mejor fija su mirada? Descubrirás qué conexión hay entre el habla y las manos o la orientación espacial y el llevarse los juguetes a la boca.

Aurum Volatile
12€

Esta lectura ha sido posible gracias a la colaboración con la editorial Aurum Volatile, que amablemente me ha hecho llegar el ejemplar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s